L'Oréal Absolut Repair Oil: ligero, versátil y ya voy por el segundo bote
Ligero, versátil y ya repetido. El Absolut Repair Oil se integra en la rutina sin pedir nada a cambio.

Llevo bastante tiempo usando productos de L'Oréal, así que cuando me puse a buscar un aceite capilar, esta línea fue de las primeras que consideré. El precio también influyó en la decisión, para qué negarlo. Este ya es mi segundo bote del Absolut Repair Oil, y eso ya dice bastante por sí solo.
No tengo un ritual fijo con él. Lo uso tanto en el pelo seco como en el mojado, según el día, lo que esté haciendo o el tiempo que tenga. Esa flexibilidad es lo que más me gusta, porque no tengo que pensar. Lo cojo, lo aplico y listo. Y en ninguna de las dos formas me ha parecido que el resultado sea flojo.
La textura es muy ligera. No deja esa sensación de pelo pesado o grasiento que dan algunos aceites. En mi experiencia, se distribuye bien por el cabello sin necesitar mucha cantidad, lo que explica que rinda bastante. Un bote dura un buen tiempo aunque lo uses a diario.
El olor es agradable, sin pasarse. No interfiere con el perfume que uso y no se queda impregnado de forma molesta.
He probado otros aceites capilares y creo que este actúa de forma un poco distinta a los que he usado antes. No sabría explicar muy bien por qué, solo sé que en mi pelo funciona bien y que se adapta sin causar problemas, independientemente de cómo esté el cabello ese día. Sin duda lo recomendaría, especialmente a quien quiera algo sencillo de usar sin renunciar a resultados.


